domingo, 5 de agosto de 2007

Etapas del juego... (Segunda parte)

EL MEDIO JUEGO (cuando los dos bandos aún tienen muchas piezas y peones, y estos entran en intenso conflicto...)

Moral - ¡No! ¿Cómo no ví eso venir?
Impulso - ¡Jajaja! Ahora me voy tomando más confianza. Me dijo Corazón que querías presentarme a una amiga tuya. ¿Cómo me dijo que se llamaba?... Cordura. ¿No?... Si pensás mucho la jugada, me aburro, che.

El tablero se encuentra complicado. La moral empezó muy bien. Pero el impulso, aún sin tener un total y completo conocimiento estratégico del juego, comienza a saber cómo moverse.
Todavía hay en juego muchas piezas. Pero cada vez son más las que se acumulan al costado del tablero.

Moral - Este es un juego para usar mucho la cabeza. Tenés que ser paciente... ¿Cordura? Sí. Es muy linda chica. Como persona, es muy diferente a vos, pero creo que te vendría muy bien. Para mi te acomodaría un poco.
Impulso - ¡Qué raro vos! Siempre queriendome enganchar con alguien que "me acomode las ideas". Igual, no sé. Vos sabés que yo estoy metido mal con Incoherencia. ¡Cómo me puede esa mujer!... ¡CHE! Mi alfil. Me mataste con esa. Sos guacha cuando querés.
Moral - ¡Jajaja! ¡Me encanta este juego!... Sí, ya sé que estás "enamoradísimo" de ella. Para mí está re loca. Es una pirada y no me lo podés negar.
Impulso - ¡Sí! Y eso creo que es lo que más me gusta de ella. Hace cada cosa. Me tiene a los suspiros. Y vos me conocés, yo no soy de engancharme con UNA. Pero me puede, me puede mucho.
Moral - ¡Jaque!... Yo ya no la tolero. Antes nos hablamos un poco. Pero nunca me hace caso a lo que le digo. Ni sé para qué le hablo.
Impulso - Es hermosa. Te toca.
Moral - ¡Bien jugado! ¡Cada vez se pone peor esto, eh!


Continuará...

sábado, 4 de agosto de 2007

Etapas del juego...

Preparan el tablero de ajedrez. Se sientan alrededor de la mesa y comienza el juego.

LA APERTURA (que comprende las primeras jugadas, donde las piezas van saliendo de sus casillas iniciales...)

Impulso - Sos blancas, empezás.
Moral - Sí. Esperá que me acomode.
Impulso - Y bueno, como te decía. Hace tiempo que no veo a Razón. Es tan vueltera esa mina. Yo no sé por qué da tanta vuelta. Si en definitiva, después, termina por hacer nada.
Moral - Bueno. Sí, yo la entiendo. Pero entendé que vos tampoco pensás mucho las cosas. Jugá.
Impulso - Sí. Vos la entendés, pero porque ustedes dos siguen mucho las reglas. Yo hasta dudo que sepan divertirse. ¡Epa! ¡Qué jugada! Ya desde el principio podemos decir que esto va a dar para largo...
Moral - ¡Jaja!... Bueno, no es que sigamos demasiado "las reglas". Pero hay cosas que hay que tener en consideración. Creo yo... Dale.
Impulso - Supongo. No sé. Ahí va... Dejame pensar.

Minutos después el impulso hace su jugada. La moral lo sigue.
Silencio. Solo se escucha silencio.
Las piezas comienzan a ser desparramadas por todo el tablero. Las jugadas son tan estratégicas que, efectivamente, se podría decir que el juego duraría mucho tiempo.

Moral - Che, ¿no sabés cómo anda Corazón? Hasta donde yo sabía se llevaba muy bien con vos. ¡Uh! Te maté con esa jugada.
Impulso - Sí, siempre nos vemos. Nos llevamos muy bien. Siempre me dice que lo hago sonreir mucho. Yo creo que ese chico me adora por demás.
Moral - Yo lo aprecio, pero tenemos muchas diferencias a veces. Por momentos quiero matarlo. ¿Cómo puede ser que muevas tan rápido? Tendrías que pensar un poco más tus jugadas.
Impulso - Yo te advertí que no era muy buen jugador de ajedrez. Pero viste cómo soy. Aunque no sepa nada de nada, yo me mando.


Continuará...

sábado, 28 de julio de 2007

Por tu ángel...

Tan hermoso y tan chiquilín.
Enredado en sus propias palabras no supo cómo salir. Se dejó estar, se dejó abandonar. Y sus dedos ya fríos no sentían vivir.
Intentó defenderse. Intentó protegerse de todo ese mal, pero no pudo. Imposible fue salir de esa tormenta.
Yo sé que hizo su mejor esfuerzo. Sé que no quiso rendirse. Pero fue más fuerte.
Una enorme y gigante ola de vacío lo consumió. Y de pronto ya no era más nada, ya no era más nadie.
Pobrecito. ¡Cuánto lamento tu muerte!
Un ángel negro, un ser oscuro, intrigante, llamativo. ¿Cómo podías evitarlo y no seguirlo?
Y ahora estás allá, entre nubes grises y fuegos negros. Y ahora estás ahí, en el mismísimo infierno.
Perdoname. Intenté ayudarte. Intenté salvarte. Juro que lo intenté. Pero soltaste mi mano por seguir a tu ángel. Y ahora vivirás torturado por todo lo que vos mismo creaste.
Lo lamento, sí. Pero más que por vos, lo lamento por tu ángel.

viernes, 27 de julio de 2007

Este Es El Sonido De La Milonga...


Buenos Aires.
La indiferencia del mundo.
Mi pebeta luminosa como un sol.
Levanta la rubia copa de champagne.
Tu maldito veneno.
Sin rumbo, desesperado.
Sentir.
El sonido de la milonga.
Sentir.
Buenos Aires.

sábado, 21 de julio de 2007

Se Siente Tan Bien...

¿Cómo explicar la sensación de satisfacción al haber escapado de esa vida tan atrapada, en un simple impulso?
Hace rato dejé de buscar formas y formas para decir las cosas. En definitiva, esa sensación es inexplicable, y solo quién se haya escapado de todo eso que presiona, va a entender perfectamente de lo que hablo.
Un simple "Send" y me voy al South Side. Sin explicación, sin presión, sin ataduras.
Cada vez me siento mejor.


Con "The tide is high - Blondie" de fondo.


martes, 17 de julio de 2007

En Estos Últimos Días...

  • Bailé alocadamente al ritmo de "Lady Madonna".
  • Caminé desde Corrientes al 500, hasta Corrientes al 2400, mientras charlaba con Eliana sobre la vida misma.
  • Me dormí en el piso del departamento de Ezequiel.
  • Corrí por entre los puestos de la feria artesanal de Plaza Francia, jugando con Melón.
  • Me senté en el monumento de Alvear mientras comía pochoclos.
  • Fui al cine en un impulso.
  • Pasé noches enteras y copadas con mis hermanos y nuestras respectivas amistades.
  • Me escapé de la realidad de mi cumpleaños, en un pequeño paseo a las 2 de la mañana.
  • Escuché la discografía entera de The Beatles, mientras leía la historia del rumor de muerte de Paul McCartney, en inglés.
  • Bailé descalza en la cocina de casa a las 4 de la mañana, sola.
  • Dormí 15 horas desde ayer a la tarde hasta hoy a la mañana.
  • Me escapé de mi celular dejandolo en el departamento de Ezequiel.
  • Comí torta de alfajor.
  • Me senté a ver cómo salía el sol en el techo de mi pieza.
  • Tomé mate en el jardín de mi casa, mirando los autos pasar e imaginando de dónde venían y hacia dónde irían.
  • Abracé a mi mamá y le dije que la quería.
  • Escuché música clásica tirada en el piso del living, con las luces apagadas, mientras comía caramelos.
  • Corrí con un sahumerio prendido por toda la casa, llenando todo de un hermoso perfume a "Fressias".
  • Y finalmente, me senté a escribir todo lo que hice en estos últimos días...

Me siento bien.

viernes, 13 de julio de 2007

lunes, 9 de julio de 2007

Y Respiro...



Nada complicado. Nada rebuscado.
Algo simple.
Pequeñas cosas, diminutas y sin mucho detalle.
Eso, es lo que me hace sonreir.

Ahora sí, ya no suspiro.
Respiro.

sábado, 7 de julio de 2007

jueves, 5 de julio de 2007

No Tengo Necesidad...

De ser tan, erroneamente, expresiva y demostrar cuán felíz soy mientras me derrumbo en mares de cristales por la soledad que siento en lo más profundo de mi ser.
De lavarme las manos pidiendo perdón, mientras lastimo a quién más me bancó en todas mis atrocidades.
Y es que no tengo necesidad de escribir interminables palabras explicando el por qué amo y agradezco tanto. Ni de disfrazar mi tan patética vida llena de deseos abundantes en vacíos y lamentos.
No tengo necesidad de enamorarme del amor y sufrir por todas y cada una de las cosas que me merezco.
Ni de ser extremadamente superficial y manipuladora. Muchos menos de intentar generar envidia y celos.
No, la verdad, es que no.
No tengo necesidad de ser tan repugnante y trepadora. Ni de ser, en extremo, infelíz.
Porque el amor y la gratitud que siento, no tienen explicaciones. Porque no lamento para nada el haberte robado la vida, y ahogarte en un río de interminables tormentas.
El hecho de que sufras me da vida, y el saber que sos tan incrédula y vacía, incrementa mi felicidad.
Sos eso que siempre me dio asco. Sos todo eso que yo nunca quise ser.
Sos lo perfecto de la imperfección.
Asquerosamente, vos.

domingo, 1 de julio de 2007

Ya...

Ya llegué al punto en que hago las cosas que no debería hacer...
Suerte? Lástima?... Falta de costumbre?... Dolor?

Son en estos casos en los que sigo teniendo 15 años.

lunes, 25 de junio de 2007

Tapa A Rosca...


"Manejo mi auto, y eso tal vez sea una forma de decir.
Sólo pienso. Pienso mucho. Llevo tanto tiempo estan-
cado en medio de este embotellamiento... Nadie se
mueve, todos atrapados en sus autos. Nada avanza
y yo sólo pienso. No me creerías, pero la radio me
trae noticias de vos. De inmediato la apago, sabés
que las distancias me matan. Pero de a poco me a-
costumbro. Ya no sé qué hago acá, de dónde venía
ni hacia dónde me dirigía... De cualquier manera,
no me importa, sólo pienso. No tengo hambre ni sufro
necesidades. Sólo pienso en vos, y en el hermoso día
en que, de una vez por todas vengan a cerrar esto.
Y quedar para siempre embotellado."

(Texto extraído de mis recuerdos, encontrado en mi presente, y guardado para el futuro).

Y todavía tenés esa chispa????????????????????????????????????

miércoles, 20 de junio de 2007

Too Many Bitter Tears...


Un ser humano llora por término medio unas 250.000 veces a lo largo de su vida.
Se sabe con seguridad que el llorar realiza otra función además de la emocional: el hecho es que las lágrimas en sí cumplen una función fisiológica muy importante, la de proteger nuestros ojos.
Respecto a la función emocional del llanto, se sospecha que se trataría tan sólo de una pauta aprendida: cuando se dieran las circunstancias que envuelven esa pauta, el cerebro enviaría la orden de llorar y el mecanismo se activaría.
De hecho, parece ser que el hombre es el único animal que llora cuando se emociona. Esto ha dado pie a que algunos científicos distingan entre "lágrimas causadas por irritación", y lo que llaman "lágrimas emocionales", aunque la producción y la composición de la misma sigue el mismo mecanismo fisiológico, tan sólo se distinguirían en sus causas.
Muchos científicos y filósofos han dedicado parte de su vida a estudiar el tema de las lágrimas. Charles Darwin, por ejemplo,se decidió a estudiar la relación biológica con lo emocional, con especial interés en la conducta gestual y el estado anímico que producía el llanto. Pero lo más interesante de sus estudios fue tratar el tema evolutivo de las emociones y las lágrimas, concluyendo que "las lágrimas son sólo un efecto colateral al sentimiento involuntario de las llamadas de auxilio. El llanto sintetiza y alivia el pesar humano, ya que libera tensión y evita úlceras en el cuerpo".
También existe un determinado tipo de llanto, denominado llanto espasmódico, que se caracteriza por crisis súbitas de llanto sin existir causa o motivo aparente que la justifique. En individuos que tienen alteraciones difusas del sistema nervioso central, sobre todo cuando están afectados los núcleos de la base, este tipo de llanto suele ir unido a una risa espasmódica.
Al llorar, nuestros ojos se llenan de un líquido que se produce en las glándulas lagrimales, situadas en la parte superior del globo ocular. Su función es lubricar los ojos y protegerlos frente a infecciones y sustancias extrañas. Las lágrimas contienen sales y lisozima, una enzima que destruye las bacterias.
Durante el flujo normal, las lágrimas limpian de forma constante el interior del ojo y abandonan la superficie de éste por evaporación o al entrar en un sistema de drenaje. Un tubo delgado llamado el canaliculus conduce las lágrimas desde la esquina interna del párpado hasta la nariz. Cuando éste está lleno, presiona la válvula de Hasner situada en la embocadura de la cavidad nasal, hacia la cual debe fluir normalmente el liquido lacrimal. Y es por esto que cuando lloramos, sentimos la necesidad de sonar la nariz.

De todas formas, para mis lágrimas, yo tengo un motivo mejor.


Gracias a : http://www.notetrago.com

sábado, 16 de junio de 2007

VTV



"Good evening, London. Allow me first to apologize for this interruption. I do, like many of you, appreciate the comforts of the everyday routine, the security of the familiar, the tranquility of repetition. I enjoy them as much as any bloke. But in the spirit of commemoration - whereby those important events of the past, usually associated with someone's death or the end of some awful bloody struggle, are celebrated with a nice holiday - I thought we could mark this November the fifth, a day that is sadly no longer remembered, by taking some time out of our daily lives to sit down and have a little chat.
There are, of course, those who do not want us to speak. I suspect even now orders are being shouted into telephones and men with guns will soon be on their way. Why? Because while the truncheon may be used in lieu of conversation, words will always retain their power. Words offer the means to meaning and for those who will listen, the enunciation of truth. And the truth is, there is something terribly wrong with this country, isn't there?
Cruelty and injustice...intolerance and oppression. And where once you had the freedom to object, to think and speak as you saw fit, you now have censors and systems of surveillance, coercing your conformity and soliciting your submission. How did this happen? Who's to blame? Well certainly there are those who are more responsible than others, and they will be held accountable. But again, truth be told...if you're looking for the guilty, you need only look into a mirror.
I know why you did it. I know you were afraid. Who wouldn't be? War. Terror. Disease. There were a myriad of problems which conspired to corrupt your reason and rob you of your common sense. Fear got the best of you and in your panic, you turned to the now High Chancellor Adam Sutler. He promised you order. He promised you peace. And all he demanded in return was your silent, obedient consent.
Last night, I sought to end that silence. Last night, I destroyed the Old Bailey to remind this country of what it has forgotten. More than four hundred years ago, a great citizen wished to embed the fifth of November forever in our memory. His hope was to remind the world that fairness, justice and freedom are more than words - they are perspectives. So if you've seen nothing, if the crimes of this government remain unknown to you, then I would suggest that you allow the fifth of November to pass unmarked. But if you see what I see, if you feel as I feel, and if you would seek as I seek...then I ask you to stand beside me, one year from tonight, outside the gates of Parliament. And together, we shall give them a fifth of November that shall never, ever, be forgot!"

miércoles, 13 de junio de 2007

Lo Que Nunca Escribí...

Bajó la escalera, y abrió la puerta.
Se encontró con una montaña de fotografías de su memoria. Recuerdos no vividos, lugares nunca concurridos. Y se vió. Se vió brillar entre la oscuridad de su propia sombra.
Luego, se oyó. Entre las mudas voces que nunca salieron de sus cuerdas vocales, se oyó gritar a sí misma.
Cayó de espaldas al suelo de ningún lugar, a causa de ningún golpe o empujón.
Se sorprendió de lo que sabía que sucedería. De esa sospresa que no era y que, en realidad, nunca fue.
Fue ahí cuando sintió lo que no podía sentirse. Y tocó lo intangible.
Se acercó al lugar más lejano, y logró olfatear los inodoros olores de aquel sitio sin ubicación.
Murió sin vivir, y nació sin concepción. Creció sin ser, y fue sin existir.
Y sin tener conocimiento alguno, siempre supo lo que nadie le enseñó: Ser ella misma.
Fue en ese momento, en que bajó la escalera y abrió la puerta, cuando lo recordó, aún sin tener memoria.
Y en su cara una hermosa y radiante sonrisa se dibujó.

Hoy me siento bien.

jueves, 7 de junio de 2007

Ya No Duele...

"Es una fiesta sorpresa que nos damos a nosotras mismas. A las heridas amorosas que se curan, que ya no duelen, que se cierran, hay que tomarlas así: con reverencia. Sucede un día, después de andar penando quién sabe cómo y cuánto. Nos habíamos quedado lastimadas, como frutas que alguien muerde y después decide no comer. Como flores arrancadas de su tallo, como cuentas de un collar desenhebrado. Y sucede de improviso -quizá porque pasó el tiempo, quizá porque somos sabias- que pensamos en él o que lo vemos, y es... un hombre, un hombre a secas, un hombre que ya no nos conmueve. Lo comprendemos con la mente, pero también con el corazón y necesariamente con las uñas, y las palmas de las manos y las rodillas y la piel del vientre: hay cicatriz allí donde antes hubo herida.
Capítulo cerrado. libro leído. Lección aprendida. Flor en su tallo. Fruta intacta.
No hay rencor: hay futuro."


Sandra Russo.
Perdonen nuestros placeres.